http://jesusalejandrogodoy.blogspot .com
Autor:
© Jesús Alejandro Godoy
Soy el inquisidor de caminos, un transeúnte de nubes y tormentas, que se acerca de vez en cuando a la sabiduría y se queda con las manos repletas de ignorancia por el sólo hecho de pensar en ser sabio. Pescador de lo insalvable y un desertor de leyes, armando mis propios horizontes voy buscando puertos y destinos repitiendo plegarias de dioses en mis intentos por ser mortal, pero muero a cada instante en que me resuelvo como un ser distante de toda divinidad aparente.
Invento ardides que me lleven a intensificar mis logros, mientras pierdo vuelo entre nubes y los vientos me agostan los días y los intentos; me vuelvo necio y prohíbo a mi alma que se rinda a lo simple; me vuelvo Dios y ciego, voy matando mis ideas y resucitando caminos que jamás pensé que iba a transitar.
Soy lo necesario para los ojos de aquellos lobos, y lo inminente en el corazón de los que no se atreven; pasajero raído de luchas sin resolver y fantasma de cuerpo muerto y mente activa; eso soy, un noble sin tierras, y un halcón esperando el despertar de los ángeles; un inquisidor de caminos, buscador de los artilugios de lo divino e incesante emancipador de lo soñado... un transeúnte de nubes y tormentas, que va soñando ser sabio y sólo se queda preguntándose qué es esa ignorancia, que se ha quedado a dormir a los pies de sus huellas.
Imagen y semejanza de la destrucción, un hipócrita que va cantando salmos mientras asesina impiadosamente a lo débiles y engaña a los ignorantes; político locuaz que va rifando vidas por un poco de poder; mezquino de lo eterno, que compra y vende con los oros que gritan su verdad bajo las cúpulas blancas de ciudades santas que no lo son, y nunca lo serán; soy un perdedor bañado en plata, un vencedor de imaginerías y el visitante perfecto en los sueños de los que buscan algo de cierto.
Soy misterio a la vista, canción del océano y servidumbre que domina. Magnífico ejemplo de lo poco que da la soberbia y lo mucho que entrega el perdón; llevo tormentas en mi bolsillo y una oración en mi lengua; demonio desatado que se entrega al cielo y miente sus muertes, pacifista de armas tomar y un entregador de lo humilde, que sólo sabe blandir la espada, cuando el rocío anuncia las almas nuevas que se perderán en situaciones sin control.
Soy un inquisidor de caminos; que se queda con las manos vacías... por el sólo hecho, de pensar en ser sabio.
Contacto: jesus_alejandro_ godoy4@yahoo.
"El material editado en "Muestrario de Palabras" goza de todos los Derechos Reservados. La administración confía en la autoría del material que aquí se expone, no responsabilizándose de la veracidad de los mismos." En éste blog, encontrarás, todo lo que no pudo ser clasificado, pero que merece ser publicado."
jueves, 8 de mayo de 2008
sábado, 3 de mayo de 2008
Crónica de un viaje a Argentina (I)
A PUNTO DE DESPEGAR
Aquí estoy. A unas horas tan sólo de tomar el avión que me llevará primero de Oporto a Madrid y de Madrid a Buenos Aires. Agotado. Tremendamente cansado.
Para los que vivimos haciendo equilibrios poéticos sobre el alambre económico, veinte días fuera, sin ejercer la actividad que nos proporciona el ir tirando, nos exige un esfuerzo infrahumano anterior. Yo no sé si he batido todos los records de fabricación de libros en estos últimos días, lo que sí estoy seguro es que he trabajado más que cualquier esclavo atrapado en la peor de las esclavitudes, aunque tengo claro que la peor esclavitud es la que uno se impone uno mismo y, en eso, yo soy un verdadero especialista, pero no me arrepiento porque eso luego le da a uno libertad de movimientos.
Me apetece, por lo tanto, sentarme en el avión. Saber que voy a estar casi dieciséis horas en un sillón sin hacer nada me parece en estos momentos lo más parecido al séptimo cielo e, incluso, sólo de pensarlo, llego a empatizar con los políticos, para los cuales esa faceta, la de estar en un sillón sin hacer nada, resulta prácticamente un hábito.
Han sido varios días de quince horas de trabajo, comiendo lo imprescindible, sin cenar, bebiendo a morro un cartón de leche a las cinco de la mañana, cuando subía a casa porque ya no podía más, con el fin de mantener nutridos los huesos, pero me siento satisfecho. Creo que he organizado un calendario del que cualquier poeta se sentiría orgulloso.
Es justo reconocer que no ha sido un esfuerzo en solitario. Mi especial reconocimiento a Ana Guillot, Gabriela Delgado, María Cristina Pizarro, Graciela Welcenblat, Cristina Villanueva, Graciela Pucci, Fanny Garbini y Lucas Debonnet, por el apoyo prestado desde el principio a ese almanaque de recitales y presentaciones que de forma permanentemente y actualizado figura en mi web http://www.eltaller delpoeta. com/viajeargenti na.htm , y a todas las personas que, a través de ellas han intervenido, y que nombrarlas convertiría esto en una especie de padrón literario, lo cual no es mi intención, aunque en posteriores entregas iré dando cuenta de ellas.
Voy con el corazón en la mano para tratar de conocer al mayor número de personas interesadas en la literatura. Ni me considero un gran poeta, ni una gran persona e, incluso, en lo físico podría decir que me aproximo a la canción del Calamaro, sexy, calvo y barrigón, sino fuera por la carencia de lo de sexy, aunque reconozco que esto último es un poco exagerado o un simple y sano ejercicio de un deporte que todos deberíamos practicar de vez en cuando y que consiste en reírnos un poco de nosotros mismos, desdramatizando así la vida y el catecismo con el que nos adoctrinaron en la infancia.
No hay nada mejor que plantearse la vida como un vehículo para cumplir los sueños y Argentina era uno de ellos, de esos sueños que toman posesión de uno desde la infancia, por eso voy dispuesto a poner toda la carne en el asador en este viaje. Tal vez nunca aprenda a bailar el tango, porque para esas cuestiones soy un poco patoso, pero me imagino que verlo bailar en directo debe ser ya toda una experiencia, un diálogo entre la mujer y el hombre, un lenguaje expresado en danza poética, en definitiva, poesía expresada con el cuerpo y el movimiento.
En estos días de intensos preparativos he recibido todo tipo de consejos. Intentaré seguirlos todos menos el de que no lleve calzoncillos verdes que, al parecer, según me han contado, espantarían a más de una. No es mi intención ir mostrando los calzoncillos por doquier. No es mi estilo. Si suenan las doce campanadas en el reloj de la torre y cenicienta decide no perder su zapato de regreso a su casa y me considera el príncipe afortunado y yo a ella una princesa, bueno, serán cosas del destino. Si el reloj decide pararse en una hora para siempre, como le sucedió a Saramago cuando conoció a su tercera mujer, también será una cosa del destino. Yo ni le pongo ni le quito cortinas al futuro, que el sol salga por donde quiera, aunque la luna también me parece realmente maravillosa y me siento bastante feliz en ella.
Un reconocimiento también especial a la poeta marplatense María Gabriela Abeal por su apoyo en estos días difíciles, de tanto trabajo, y por el evento que ha logrado organizar en su ciudad, Mar del Plata. Ella fue la que le puso el título a mi libro, Origami, al escribirme: "Te imagino en tu mundo artesanal, con una luz tenue y rodeado de duendes convertidos en papel como el origami". Espero tener la oportunidad de conocer muy pronto tanto a ella, como a su marido, como a su hija Ágata, un verdadero duende de seis años con el que hablo a veces por el Messenger, duende que ha prometido que me regalará los tres libros que ha escrito en un cuaderno, lo que no cabe duda le augura un gran futuro como escritora.
En fin, las nubes se despejan, comienzo a meter cosas en las maletas y a sentir ya el abrazo de mis primos Pablo y Francisco que me irán a buscar al aeropuerto el próximo lunes. ¡Qué vayan preparando el mate!
Mayo 2008©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España
Aquí estoy. A unas horas tan sólo de tomar el avión que me llevará primero de Oporto a Madrid y de Madrid a Buenos Aires. Agotado. Tremendamente cansado.
Para los que vivimos haciendo equilibrios poéticos sobre el alambre económico, veinte días fuera, sin ejercer la actividad que nos proporciona el ir tirando, nos exige un esfuerzo infrahumano anterior. Yo no sé si he batido todos los records de fabricación de libros en estos últimos días, lo que sí estoy seguro es que he trabajado más que cualquier esclavo atrapado en la peor de las esclavitudes, aunque tengo claro que la peor esclavitud es la que uno se impone uno mismo y, en eso, yo soy un verdadero especialista, pero no me arrepiento porque eso luego le da a uno libertad de movimientos.
Me apetece, por lo tanto, sentarme en el avión. Saber que voy a estar casi dieciséis horas en un sillón sin hacer nada me parece en estos momentos lo más parecido al séptimo cielo e, incluso, sólo de pensarlo, llego a empatizar con los políticos, para los cuales esa faceta, la de estar en un sillón sin hacer nada, resulta prácticamente un hábito.
Han sido varios días de quince horas de trabajo, comiendo lo imprescindible, sin cenar, bebiendo a morro un cartón de leche a las cinco de la mañana, cuando subía a casa porque ya no podía más, con el fin de mantener nutridos los huesos, pero me siento satisfecho. Creo que he organizado un calendario del que cualquier poeta se sentiría orgulloso.
Es justo reconocer que no ha sido un esfuerzo en solitario. Mi especial reconocimiento a Ana Guillot, Gabriela Delgado, María Cristina Pizarro, Graciela Welcenblat, Cristina Villanueva, Graciela Pucci, Fanny Garbini y Lucas Debonnet, por el apoyo prestado desde el principio a ese almanaque de recitales y presentaciones que de forma permanentemente y actualizado figura en mi web http://www.eltaller delpoeta. com/viajeargenti na.htm , y a todas las personas que, a través de ellas han intervenido, y que nombrarlas convertiría esto en una especie de padrón literario, lo cual no es mi intención, aunque en posteriores entregas iré dando cuenta de ellas.
Voy con el corazón en la mano para tratar de conocer al mayor número de personas interesadas en la literatura. Ni me considero un gran poeta, ni una gran persona e, incluso, en lo físico podría decir que me aproximo a la canción del Calamaro, sexy, calvo y barrigón, sino fuera por la carencia de lo de sexy, aunque reconozco que esto último es un poco exagerado o un simple y sano ejercicio de un deporte que todos deberíamos practicar de vez en cuando y que consiste en reírnos un poco de nosotros mismos, desdramatizando así la vida y el catecismo con el que nos adoctrinaron en la infancia.
No hay nada mejor que plantearse la vida como un vehículo para cumplir los sueños y Argentina era uno de ellos, de esos sueños que toman posesión de uno desde la infancia, por eso voy dispuesto a poner toda la carne en el asador en este viaje. Tal vez nunca aprenda a bailar el tango, porque para esas cuestiones soy un poco patoso, pero me imagino que verlo bailar en directo debe ser ya toda una experiencia, un diálogo entre la mujer y el hombre, un lenguaje expresado en danza poética, en definitiva, poesía expresada con el cuerpo y el movimiento.
En estos días de intensos preparativos he recibido todo tipo de consejos. Intentaré seguirlos todos menos el de que no lleve calzoncillos verdes que, al parecer, según me han contado, espantarían a más de una. No es mi intención ir mostrando los calzoncillos por doquier. No es mi estilo. Si suenan las doce campanadas en el reloj de la torre y cenicienta decide no perder su zapato de regreso a su casa y me considera el príncipe afortunado y yo a ella una princesa, bueno, serán cosas del destino. Si el reloj decide pararse en una hora para siempre, como le sucedió a Saramago cuando conoció a su tercera mujer, también será una cosa del destino. Yo ni le pongo ni le quito cortinas al futuro, que el sol salga por donde quiera, aunque la luna también me parece realmente maravillosa y me siento bastante feliz en ella.
Un reconocimiento también especial a la poeta marplatense María Gabriela Abeal por su apoyo en estos días difíciles, de tanto trabajo, y por el evento que ha logrado organizar en su ciudad, Mar del Plata. Ella fue la que le puso el título a mi libro, Origami, al escribirme: "Te imagino en tu mundo artesanal, con una luz tenue y rodeado de duendes convertidos en papel como el origami". Espero tener la oportunidad de conocer muy pronto tanto a ella, como a su marido, como a su hija Ágata, un verdadero duende de seis años con el que hablo a veces por el Messenger, duende que ha prometido que me regalará los tres libros que ha escrito en un cuaderno, lo que no cabe duda le augura un gran futuro como escritora.
En fin, las nubes se despejan, comienzo a meter cosas en las maletas y a sentir ya el abrazo de mis primos Pablo y Francisco que me irán a buscar al aeropuerto el próximo lunes. ¡Qué vayan preparando el mate!
Mayo 2008©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España
ZWERG

PROLOGO
Hace muchos años me juré que no iba a asociarme al mundo de los grandes. Ustedes, que son chicos, comprenderán por qué.
Me juré asimismo el recordar por siempre todo cuanto había descubierto siendo niño. Anoche, lo confieso, estuve a punto de romper mi promesa. Hoy me siento inmensamente feliz de no haberlo hecho, sobre todo porque gracias a ello Zwerg puede vivir otros mil años más.
Sé que cualquier persona mayor se reiría ahora de lo que estoy diciendo, porque según todas las ciencias, única fuente de verdad para la mayoría de las personas grandes, desde la biología a la química, pasando por la biogenética y la etnología, no existe ser animado alguno que pueda vivir mil años. Pero todo ese conocimiento enorme, fruto del pensamiento de tantos hombres inteligentes, guardado celosamente en millones de libros, laboratorios, archivos, CDs e incluso internet, ignora, muchas veces, lo esencial de ciertas cosas y no sólo porque aquello sea invisible a los ojos, como lo ha dicho sabiamente don Antoine de Saint Exupery, o El Principito, que viene a ser lo mismo.
Para ser breve, les diré que mi interés por contar esta historia responde a tres razones:
La primera es que no quisiera resultar responsable de que muchas personas, por falta de oportunidad, se pierdan un destino maravilloso.
La segunda es que, después de darme cuenta de que, de haber roto mi promesa en aquel minuto fatal, hoy sería un hombre gris y sin sentido, debo contarla, aunque me tilden de loco, para recordar por siempre que no debo quebrar mi juramento.
Y la tercera es, simplemente, porque Zwerg se merece vivir más que mil años y hasta ser inmortal. Y yo debo ayudarlo.
Ahora me encuentro solo y, aunque me siento un poco triste porque Zwerg ya no está a pesar de que sé que, ¡sólo Dios sabe cuándo!, volveremos a vernos, disfruto recordando las veinticuatro horas que compartimos juntos.
No quise dejar pasar más tiempo. Hace apenas un par de horas que se fue y yo ya he comenzado a escribir esta historia, su historia y la mía, y también la de todos los que sean capaces de mantener una promesa como la que yo hice hace ya muchos años.
Long Ohni
viernes, 25 de abril de 2008
Corrientes en perspectiva

No, no es la misma. Corrientes de madrugada ya no es la misma. No queda metafísica en los escombros, sólo miseria y podredumbre. Estoy casi sólo. Los pocos que hay se apuran por llegar a quién sabe dónde, pero no aquí, caminan rápido por el cordón, lejos de las paredes, de las puertas oscuras. Yo, hace taitantos años, deambulaba, andábamos Corrientes, la luna y yo Cada tanto algún otro navegante solitario, de vuelta hasta la próxima semana. Corrientes brillaba ¿Un nuevo Renacimiento? Con una café y una mina adelante, cualquiera era Leonardo.
Los pasos suenan con ecos tristes.
Corrientes está sola. Yo voy solo.
Recordamos.. .
¡Qué fácil resultaba, el humanismo! Regábamos utopías en mesas desbordantes de cafés, cigarrillos y futuros al alcance de los sueños del más locuaz. Hermanos en el arte, la fantasía, la Tierra Madre, la juventud, el tiempo ocioso, la credulidad.
No. No estoy sólo. Hay más vida en las calles. Las termitas, las jaurías, los suicidas, medrando en los escombros. Porque ya no se construye un futuro, se persigue un ya que dure hasta la paz del sol. Revolviendo basuras, comprobando puertas, pirateando la miseria de un miserable desprevenido, que pierde su ya. O sea yo. Me dejaron vacío, me tajearon, me patearon. Tres, cuatro subhumanos, ojos vidriosos, cerebro quemado. Nada personal, con su rencor de rata perseguida y su pegamento, se odia al mundo.
Torres fantasmales emergiendo de las entrañas de la tierra,
hieráticas almenas vigilando las fronteras de los sueños,
fantasmas grises sobre el gris del cielo
pobladores de una tumba vigilante
mirando el entierro diario de los sueños,
¿Qué queda de Corrientes, luna? Tirado en el cordón, me digo: no te dejan vivir, sólo chapotear entre la mierda. Inhalar. Exhalar. Eso es vivir. Concentrate en eso, no pierdas tiempo en la esperanza. Hacete depredador, buscá la presa, comer, inhalar, exhalar, esconder los restos, eso es el mañana.
¿Eso es vivir? ¿La certeza de que no hay otra salida? Inhalar, exhalar, hasta tu suspiro final. Zoroastro contempla atónito al insecto planetario. Murió Dios, llegó el gusano. ¿Trascender en el Otro? No pierdas el control. Exhalá.
—Puta. Ni los cigarrillos. Ni respirar se puede —Yo a los gritos en un médano pavimentado de esta Corrientes— Qué fácil que es llenarse de odio, detestar al universo, querer matar al Otro, cualquiera.. .
—No se gaste, Don. Respire hondo —el chico, bolsa de consorcio al hombro, me convida un cigarrillo—. No, suyos no son, se los saqué a ese —dice, señalando un zaguán oscuro. Me enciende el cigarrillo—. La sacó barata. Yo lo vi tirado y vine a sacarle los zapatos, de onda, viejo. ¿Ve? Ya está mejor, cuestión de acostumbrarse, Ud. es nuevo, no lo tengo visto.
—No, Estaba paseando, me distraje, Iba para casa. Hace 40, 50 años vivía aquí, podría decirse. Tenía amigos, hacíamos planes...
—Yo, cuando pueda, me voy a hacer de un carrito. También tengo planes, vio. Me hace falta un socio, alguien piola, que no me choree.
Me sensibilizó la diferencia de perspectivas. Él tiene un horizonte, una mirada. Me vió, me convidó un cigarrillo. El Otro es posible para él. El chico puede tener una salida. Busqué darle una mano.
—Yo, fuera de estos escombros, tengo casa, negocio. Si me acompañás...
—Salí, huevón. ¿Me creés perejil? ¿Sos puto, vos, a eso venís a Corrientes? Hacé tu vida, pero no te me acerqués que te desangro —Navaja en mano, se fue retrocediendo hacia la oscuridad de la esquina y desapareció, él y su bolsa. Pobre pibe, ya está perdido. Le basta con respirar, me dije, mientras retomaba Corrientes hacia el bajo. Y así todos. Inhalar, exhalar, comer, comerse. Llorarle a la luna viuda de ilusiones.
Cruzo Cerrito. Un cartel me llama la atención.
El lugar de encuentro es el OBELISCO
Se reúnen Los Poetas, La Poesía, Las Musas y Tu Voz.
Motivo: Compartir y dar a conocer
Nuestra voz,
Nuestra poética
Nuestros sentimientos
Nuestros hechos.
LA CONVOCATORIA ESTA ABIERTA
¡Poetas!¡Sobreviven, como las cucarachas!¡No se van a morir nunca!¿Qué decís, Zoroastro? ¿Hay alguna esperanza? ¡Tienen voz, quieren compartir, che! Es para hoy, yo ya estoy jovato, inhalar/exhalar me cansa pero puedo esperar, en el pastito, al lado de Moisés. Capaz que, yo que sé, quien sabe, los oiga y me queden fuerzas para alguna utopía.
Carlos Adalberto Fernández
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Carlos Adalberto Fernández
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miércoles, 23 de abril de 2008
Libro 1 Capitulo 1 Mi primer beso
DE LAS PALABRAS
¿Para qué las palabras
si está el beso
y el tiempo que transcurre
y el delicado fuego
de amapolas ardientes?
(silvia long_ohni)
Un beso de mi alma a la tuya. (Luis A Battaglia)
Libro 1 - Capitulo 1 mi primer beso
Como todos los grandes escritores, yo se los libros que tengo planeado escribir
y si bien acabo de finalizar el libro 3 (aun no escribí sus primeros 56 capítulos),
un evento de la semana pasada me ha llevado a la conclusión que ha llegado
el momento de escribir mi primer libro y este su primer capítulo de los dos planificados:
Mi primer Beso. Si bien el termino beso aparece aproximadamente 22 millones de veces
en mi google, pienso que el primer beso debe aparecer también varios millones de veces. Estoy convencido que Mi Primer Beso aun no aparece, pues yo no he escrito sobre el.
Y cual fué el evento de la semana pasada que me ha motivado finalmente a escribir sobre
mi primer beso?. He retirado un DVD XXX para aprender algunas cosas que aun me faltan
y si bien duraba como 5 horas sólo he aprendido una cosa: hacer sexo no es
hacer el amor. No negaré que me pongo un poco colorado pensando en los que dicen
ahí se viene una mentira, aprendí que todo lo que hacen en esa película, a grandes rasgos,
en forma general, también lo hice yo, o hago aun hoy con las limitaciones de la edad ya que ellos, los artistas de las peliculas XXX son mas jovenes que yo. La diferencia es que yo hago el amor. Dos cosas nos diferencian: Mi compañera del evento, mi amor por supuesto, jamás tiene puestos los zapatos y o las botas y solemos besarnos muchísimo,de mil maneras, formas, cosa que no vi en las 5 horas de pelicula (pude haberme perdido alguno si me permití parpadear en esas 5 horas?)
No escribí antes pues hasta este momento venía pensando que el beso es una
cosa pornográfica y no tenía muchas ganas de escribir sobre pornografía. Me siento mucho
mas atraído por la cuestión erótica del beso e incluso por el aspecto bello del beso. El
beso como tal, no es una cosa pornográfica, mas bien a veces es un poco incómodo no saber si tal o cual persona viene o no viene de una cultura besadora, ya que somos testigos
de culturas que incluso los hombres, al encontrarse se besan, yo soy de esos con algunos
lo hago y otros no. Jamás me interesó saber porqué beso a un hombre u otro hombre, pero
en cambio el beso con una mujer la cuestión es muy distinta.
Ahora, sabiendo que el beso no es una cosa pornográfica, puedo escribir mucho sobre El, tanto como 50 años de estar disfrutando de mi primer beso y cada uno es para
mi el primer beso. Psicológicamente debo ser una persona con una fijación oral pues toda
mi vida me la pasé dando mi primer beso y mi último pucho.Siempre uno de los dos rozaba mis labios. Existe una relación muy íntima entre mis primeros besos y mis útimos
puchos. A mas besos..... realmente menos puchos y viceversa. La dieta actual es la que me
resulta la mas balanceada y obviamente exquisita. Deje de fumar !!
Queda un único problema que aun no he solucionado. A pesar de tener algunas facetas
narcisistas cuando hablo de besos, recuerdo besos, extraño besos, para nada pienso en
los imnumerables besos que daba al espejo afeitándome, peinándome o sencillamente mirando mis facciones . Son besos de mujeres. Por suerte tengo mala memoria
y no recuerdo los nombres de las mujeres y la técnica de la escritura exige que ponga
nombres y por lo tanto cada nombre que aparezca aquí es absolutamente casual. Si pongo
Ana, por ejemplo, pueden pensar que es precisamente la Ana que ustedes conocen. Que no sé de ese asunto del presidente que violó las empleadas, que no dan los nombres y así
todos los que ven A , B. C saben que toda mujer lo fué y la letra solo indica el numero
de mujer violada?. El otro día leí en el diario AA y ya no sabía si era la numero 28 (los que no saben la Z es la letra 27) o un error de tipografia. A veces pensé leyendo esos artículos en el diario que envidia debe tener C de ser la tercera y no ser A, la primera.
Cuando observo el eje de mi vida y trato de vestirle la cuestión de los besos que me
resulta tan interesante, atractivo, sensual, erótico y bello, me cruzan las imágenes de tres
importantes personas que precisamente jamás los he visto besar. Gerardo, un señor que
me enseñó mucho y falleció en trágicas circunstancias a los comienzos de los años 60,
del que aprendí como hay que hablar a las mujeres, como hay que comportarse y
con los años aprendí que el tenía lo que tantos deseamos tener: sex-appeal
Mario, un amigo que murió joven a mediados de los años 80, habiendo compartido
20 años antes, tenia todas las condiciones de ser un político, lo que más me atraía
de él eran las dos mujeres que le he conocido. Nunca las he besado creo, pero sin duda
mas de una vez lo hubiese querido hacer. Antes de él, incluso. La tercera persona que
tampoco recuerdo haber visto besar era mi hermana Juana que falleció a comienzos de los
años 2000. La razón era otra, ya que era yo el que tenia que cuidarlos y mi cuñado o
futuro cuñado, me solía dar caramelos o cigarrillos o traer alguna amiguita, juro
que no recuerdo, pero yo me desaparecía dos-tres horas.
Es fácil hablar de besos, difícil es darlos y recibirlos con plenitud. Hablo de
besos de amor, de cariño, de intimidad, de calor, no esos besos por costumbre que tienen
tanto valor como el ...."mi amor en que puedo servirte" cuando entras en alguna boutique a
comprarle un regalo de ropa intima a tu amada. Por lo pronto me estoy salvando de dar nombres, pero cada una sabe que hablo de ella y solamente de ella. También esa que no
recibió mas beso que un beso en la mejilla pero sabía, sentía que tenía tremendas ganas de comportarme como un arrebatado, equivocarme y darlo en la boca. Si, yo también
sabia, sentía, que alguna deseaba muchísimo que me comporte como un arrebatado.
Lamento si mi memoria me falla y no recuerdo el nombre de ninguna, aunque tengo en mi
memoria todos los eventos desde los..... digamos, 10 años de edad.
El besar es un arte y el arte no solo está en darlo, sino el idioma que lo acompaña
en la determinada situación en que se da y se recibe, desde un beso de pasión, de lujuria,
incluso lascivo y todo esto de mi experiencia pues si voy al casto diccionario que obra
en mi poder que define besar como tocar o acariciar con los labios en señal de saludo, amistad o reverencia. Reir o llorar????? en esos besos los labios se utilizan para hacer
lanzar un chuik al aire. Claro, también esto lo digo por experiencia y de todas maneras no
incluyo en este capitulo los besos que recibía de mi madre, de mis tías, de mis hermanas
o que yo mismo daba a mis hijas.
Yo hablo del beso como un lenguaje muy especial que puede desarmar a cualquiera y
no es casual que en el beso no solo son los labios los que participan sino casi todo el cuerpo, pues no podemos negar que hasta las hormonas fluyen a ritmo extraordinario. Tampoco negaré que en mas de una oportunidad me cuidé de besar a alguna dama por temor a que se descubran mis sentimientos mas intimos en relación a ella, pues no dudo que cuando beso a una mujer, mi cuerpo huele distinto y estoy convencido que una aureola de santo corona mi cabeza. Si, también afecta a la mujer, pues en mas de una oportunidad
besando a mi amada he sentido como los pezones de su pecho se incrustaban con fuerza
en mi propio pecho. Ah,.... también los míos suelen endurecerse y crecer considerablemente.
Entonces, después de 50 años de tener primeros besos, espero que durante las próximas
semanas reciba comentarios de Ana, Berta, Carolina, Diana, Emilia, Fabiola, Georgina,
Hilda, Ines, Julia, Kate, Luisa, Maria, Noemi, Ofelia, Paulina, Quintina, Rosita, Susy, Telma,
Ursula, Victoria, Wanda, Ximena,Yamile y Zoraida, sobre sus propias experiencias conmigo,
antes de mi y después de mi.
yossi may, 23-04-2008
¿Para qué las palabras
si está el beso
y el tiempo que transcurre
y el delicado fuego
de amapolas ardientes?
(silvia long_ohni)
Un beso de mi alma a la tuya. (Luis A Battaglia)
Libro 1 - Capitulo 1 mi primer beso
Como todos los grandes escritores, yo se los libros que tengo planeado escribir
y si bien acabo de finalizar el libro 3 (aun no escribí sus primeros 56 capítulos),
un evento de la semana pasada me ha llevado a la conclusión que ha llegado
el momento de escribir mi primer libro y este su primer capítulo de los dos planificados:
Mi primer Beso. Si bien el termino beso aparece aproximadamente 22 millones de veces
en mi google, pienso que el primer beso debe aparecer también varios millones de veces. Estoy convencido que Mi Primer Beso aun no aparece, pues yo no he escrito sobre el.
Y cual fué el evento de la semana pasada que me ha motivado finalmente a escribir sobre
mi primer beso?. He retirado un DVD XXX para aprender algunas cosas que aun me faltan
y si bien duraba como 5 horas sólo he aprendido una cosa: hacer sexo no es
hacer el amor. No negaré que me pongo un poco colorado pensando en los que dicen
ahí se viene una mentira, aprendí que todo lo que hacen en esa película, a grandes rasgos,
en forma general, también lo hice yo, o hago aun hoy con las limitaciones de la edad ya que ellos, los artistas de las peliculas XXX son mas jovenes que yo. La diferencia es que yo hago el amor. Dos cosas nos diferencian: Mi compañera del evento, mi amor por supuesto, jamás tiene puestos los zapatos y o las botas y solemos besarnos muchísimo,de mil maneras, formas, cosa que no vi en las 5 horas de pelicula (pude haberme perdido alguno si me permití parpadear en esas 5 horas?)
No escribí antes pues hasta este momento venía pensando que el beso es una
cosa pornográfica y no tenía muchas ganas de escribir sobre pornografía. Me siento mucho
mas atraído por la cuestión erótica del beso e incluso por el aspecto bello del beso. El
beso como tal, no es una cosa pornográfica, mas bien a veces es un poco incómodo no saber si tal o cual persona viene o no viene de una cultura besadora, ya que somos testigos
de culturas que incluso los hombres, al encontrarse se besan, yo soy de esos con algunos
lo hago y otros no. Jamás me interesó saber porqué beso a un hombre u otro hombre, pero
en cambio el beso con una mujer la cuestión es muy distinta.
Ahora, sabiendo que el beso no es una cosa pornográfica, puedo escribir mucho sobre El, tanto como 50 años de estar disfrutando de mi primer beso y cada uno es para
mi el primer beso. Psicológicamente debo ser una persona con una fijación oral pues toda
mi vida me la pasé dando mi primer beso y mi último pucho.Siempre uno de los dos rozaba mis labios. Existe una relación muy íntima entre mis primeros besos y mis útimos
puchos. A mas besos..... realmente menos puchos y viceversa. La dieta actual es la que me
resulta la mas balanceada y obviamente exquisita. Deje de fumar !!
Queda un único problema que aun no he solucionado. A pesar de tener algunas facetas
narcisistas cuando hablo de besos, recuerdo besos, extraño besos, para nada pienso en
los imnumerables besos que daba al espejo afeitándome, peinándome o sencillamente mirando mis facciones . Son besos de mujeres. Por suerte tengo mala memoria
y no recuerdo los nombres de las mujeres y la técnica de la escritura exige que ponga
nombres y por lo tanto cada nombre que aparezca aquí es absolutamente casual. Si pongo
Ana, por ejemplo, pueden pensar que es precisamente la Ana que ustedes conocen. Que no sé de ese asunto del presidente que violó las empleadas, que no dan los nombres y así
todos los que ven A , B. C saben que toda mujer lo fué y la letra solo indica el numero
de mujer violada?. El otro día leí en el diario AA y ya no sabía si era la numero 28 (los que no saben la Z es la letra 27) o un error de tipografia. A veces pensé leyendo esos artículos en el diario que envidia debe tener C de ser la tercera y no ser A, la primera.
Cuando observo el eje de mi vida y trato de vestirle la cuestión de los besos que me
resulta tan interesante, atractivo, sensual, erótico y bello, me cruzan las imágenes de tres
importantes personas que precisamente jamás los he visto besar. Gerardo, un señor que
me enseñó mucho y falleció en trágicas circunstancias a los comienzos de los años 60,
del que aprendí como hay que hablar a las mujeres, como hay que comportarse y
con los años aprendí que el tenía lo que tantos deseamos tener: sex-appeal
Mario, un amigo que murió joven a mediados de los años 80, habiendo compartido
20 años antes, tenia todas las condiciones de ser un político, lo que más me atraía
de él eran las dos mujeres que le he conocido. Nunca las he besado creo, pero sin duda
mas de una vez lo hubiese querido hacer. Antes de él, incluso. La tercera persona que
tampoco recuerdo haber visto besar era mi hermana Juana que falleció a comienzos de los
años 2000. La razón era otra, ya que era yo el que tenia que cuidarlos y mi cuñado o
futuro cuñado, me solía dar caramelos o cigarrillos o traer alguna amiguita, juro
que no recuerdo, pero yo me desaparecía dos-tres horas.
Es fácil hablar de besos, difícil es darlos y recibirlos con plenitud. Hablo de
besos de amor, de cariño, de intimidad, de calor, no esos besos por costumbre que tienen
tanto valor como el ...."mi amor en que puedo servirte" cuando entras en alguna boutique a
comprarle un regalo de ropa intima a tu amada. Por lo pronto me estoy salvando de dar nombres, pero cada una sabe que hablo de ella y solamente de ella. También esa que no
recibió mas beso que un beso en la mejilla pero sabía, sentía que tenía tremendas ganas de comportarme como un arrebatado, equivocarme y darlo en la boca. Si, yo también
sabia, sentía, que alguna deseaba muchísimo que me comporte como un arrebatado.
Lamento si mi memoria me falla y no recuerdo el nombre de ninguna, aunque tengo en mi
memoria todos los eventos desde los..... digamos, 10 años de edad.
El besar es un arte y el arte no solo está en darlo, sino el idioma que lo acompaña
en la determinada situación en que se da y se recibe, desde un beso de pasión, de lujuria,
incluso lascivo y todo esto de mi experiencia pues si voy al casto diccionario que obra
en mi poder que define besar como tocar o acariciar con los labios en señal de saludo, amistad o reverencia. Reir o llorar????? en esos besos los labios se utilizan para hacer
lanzar un chuik al aire. Claro, también esto lo digo por experiencia y de todas maneras no
incluyo en este capitulo los besos que recibía de mi madre, de mis tías, de mis hermanas
o que yo mismo daba a mis hijas.
Yo hablo del beso como un lenguaje muy especial que puede desarmar a cualquiera y
no es casual que en el beso no solo son los labios los que participan sino casi todo el cuerpo, pues no podemos negar que hasta las hormonas fluyen a ritmo extraordinario. Tampoco negaré que en mas de una oportunidad me cuidé de besar a alguna dama por temor a que se descubran mis sentimientos mas intimos en relación a ella, pues no dudo que cuando beso a una mujer, mi cuerpo huele distinto y estoy convencido que una aureola de santo corona mi cabeza. Si, también afecta a la mujer, pues en mas de una oportunidad
besando a mi amada he sentido como los pezones de su pecho se incrustaban con fuerza
en mi propio pecho. Ah,.... también los míos suelen endurecerse y crecer considerablemente.
Entonces, después de 50 años de tener primeros besos, espero que durante las próximas
semanas reciba comentarios de Ana, Berta, Carolina, Diana, Emilia, Fabiola, Georgina,
Hilda, Ines, Julia, Kate, Luisa, Maria, Noemi, Ofelia, Paulina, Quintina, Rosita, Susy, Telma,
Ursula, Victoria, Wanda, Ximena,Yamile y Zoraida, sobre sus propias experiencias conmigo,
antes de mi y después de mi.
yossi may, 23-04-2008
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