lunes, 15 de junio de 2009

HOY...















No miraré con disimulo, miraré fijamente y sin bajar la mirada,
sin dudas entre hacer y no hacer, correré riesgos y realizaré todos
los actos de "buena persona" sin mirar atrás.
Además me reiré de todos los
contratiempos que me depare el día,
prometo que cada arruga de más,
que me salga por ese motivo
daré las gracias.

besos Marga ®-

www.margaseoane.blogspot.com

jueves, 4 de junio de 2009

Abrir las ventanas...







No nace una flor,
sin haber sido primero semilla ...

Todo en la vida es un proceso y un aprendizaje...

Esta filosofía es la que ampara de juicios apresurados,

que causan dolor y desesperaciones innecesarias.

En el amor, las respuestas más importantes llevan tiempo,

y ese tiempo debe estar lleno de esperanzas, sin presiones.

Algunos problemas son sólo sombras que generalmente desaparecen si se tiene

paciencia...

Los que realmente aman aprendieron a enfrentar los tiempos difíciles con calma.

El premio más grande de la paciencia es el amor duradero.

No se oye al corazón con las ventanas cerradas...

MARGA® con amor

lunes, 1 de junio de 2009

Nada

Nada de lo que me digan
me hará cambiar
la forma en que veo el mundo.

Puedo aceptar diferencias,
acompañarlos hasta los muelles
de sus puertos.

Mirar juntos como amanece entre las brumas.
Tocar el agua,
quitar mis zapatos
y sumergirme desnudo.

Lleno de sorpresas,
quizás con la cara iluminada.
Y tal vez otra yacerá bajo la sombra de un uvero,
y esperará a que sus frutos;
caigan, y con mis pies,
podría macerarlos
y beber con el mundo
sus canciones y entonarlas hasta la saciedad.
Incluso arrancarme parte de los prejuicios
mirando el amanecer.
Conectarme a tus ojos
y que miremos todos un sueño.

Nada de lo que me digan
me hará cambiar
la forma de mirar el mundo.
Entre flashes y autos,
cybers y cartas,
queda siempre un profundo tiempo;
un árbol que me une a la luna
y me ata los pies.

Luis Gilberto Caraballo 2009

sábado, 30 de mayo de 2009

ASÍ DE SIMPLE

Así de simple. Sin escándalo.

Vibrante el sonido de esa Voz. Adentrándose, deslizándose suave, sin escándalo, en esas tinieblas de ese pueblo fantasma. Voz que arde, que horada, que empuja, que goza.

La oscuridad y el sigilo se entrelazan. Fornican plácidos entre las sombras de los cuerpos vírgenes. Penetran en las largas noches del alma. Los intuyen los sentidos internos. Sin escándalo. Copulan ahogados y con las bocas mudas. Acceden sin herir, sin llamar al dolor. Lenguas reptan por los pliegues de la carne interna. Se regodean hasta el fondo del pozo. Natura los mece apaciblemente, sin hacer uso del escándalo.

Simple. Así de Simple

Muy lejos de allí se despierta un caminante. Se despereza. Desnudo se alza del camastro y sin dudar un momento, emprende un largo viaje. Va atento buscando y encontrando lo que ha de fardar. Callado, absorto, lerdo, guiado por la Luz. Siguiéndola, trilla mil sendas. Deja en cada palmo algo de su archivo. Quiere el mejor alfayate que le fabrique un vestido regio para ir a una boda. Va al encuentro de su Novia.

En ese recorrido, llega al parque central de una villa donde encuentra a un maestro predicando. Se queda a escucharlo. Se entusiasma con el ardor que ese hombre le pone al discurso. Muy adentro de su ser, sus sentidos internos, atentos confrontan el mensaje de ese orador. Sigue escuchándolo. De pronto le llega el resultado del análisis de esa arenga. Decepcionado baja la cabeza, da la vuelta y sigue su andar. A sus espaldas va dejando la perorata del hábil ilustrado.

Mas adelante encuentra el Río, alguien lo tiñó de rojo. Pregunta a los lugareños el por qué de ese color y todos le contestan al unísono que una virgen fue violada y que después del crimen le escurrieron las entrañas en esas aguas. Simple, Así de simple. Abusaron sus carnes, sus emociones y pensamientos. Laceraron su mutismo. Quedó profanada su Arca. Desparramado en el ambiente ha quedado su secreto.

Simple. Así de simple.

Los criminales, escandalosos, ahora vociferan que “ellos” eran los dueños de su aliento.

Aquella antigua y dulce “Voz”a ella ya no le llega. Quedó sin inocencia, sin candor. Forzado su portal. Ella, una más ante el silencio cómplice. No hay caminos, solo una triste huella. Un débil rastro que se fuma el viento.

Aquel caminante siguió atientas, inerme, triste por siempre, por aquellos caminos inciertos… No quiere escuchar los discursos ilustrados ni desea volver a ver ríos de aguas rojas. Solo añora su camastro y la junta lasciva con la oscuridad y el sigilo. Quedó hastiado del mundo que vio, lleno de maestros, pero... ¿Sabios?

¡Así de simple!




Ana Lucía Montoya R.

jueves, 28 de mayo de 2009

Conversación con el Gran profeta

«No me hace el más sabio de los hombres»,
me dijo Tumé Arandú, «que haya nacido primero
que otros tres de mis hermanos».

Marangatú es generoso y bueno
cuando sirve a su pueblo y ahora conmigo
está enojado... Si me llaman profeta no es
porque sea mejor que él, o me quiera más la aldea,
Yvy Pyahu, que es tierra nueva y vulnerable
después del Diluvio y el alma adulterada.

«¿Por qué profeta?» ... porque soy el que acuso
dulcemente y desafío la terca indiferencia
del que no me oye, ni quiere la palabra que traigo.
La consecuencia venidera. El mal agüero.

Y quien me escucha tendrá confirmaciones
y es más temible que tenga que advertirlo.
Es mi misión. Una ética. Si no lo hago,
yo pierdo la vida. O me condeno.

Profeta soy porque nadie me quiere escuchar,
no discuten conmigo, me esquivan
para no oír noticias que me abran los labios.

Así cuando digo que Kerana será madre
de siete monstruos o que Japeusá, mal pagará
por ser tan mentiroso.

No, yo no soy el más sabio de los hombres.
Soy el que digo que la tristeza es ardua.
Duele al comunicarse y el sensato la teme y la rehuye
(él siempre quiere ser bueno; no herir a nadie).

... porque los Padre y Madre de Pueblos,
pese a ser creados por Tupá, al bueno y al malo
lo pasó por el vientre, al hacerles hermanos,
el sensato / gentilmente solapa, perdona y compadece
al que es tramposo, y al ladrón lo esconde
y no lo señala, de buenas a primeras, con el dedo.

E impune queda quien engaña y dolida la víctima y amarga.
Sí, a veces amamos para el mal provecho
y en su trampa, se nos profana y seduce colectivamente.

Por la niña más hermosa, sangre de nuestra sangre,
no advertimos: «Kerana, tu hijos son monstruosos;
a nuestro pueblo y casa y templo traerá condena».
Yo sí. Lo dije. Que no sea que por el amor de uno
sea mi cobardía lo que les mate a todos.

Esto es lo que soy.
El amor duro, la justicia acusante.
Yo, Tumé Arandú, el más dulce en apariencia,
tengo por labios no mis besos, la espada.

Expongo los males encubiertos, soy como soy,
hermano duro, el que provoca, si no habla,
los mayores castigos y estragos;
el que habla y transforma en suicida
a quien ama, y porque hablé hoy él anda
como cangrejo, hechizado, pobre Japeusá,
hermano mío, mentiroso y trampaso.

De veras, ser profeta y ser sabio
es un destino triste, pero necesario.


De Lope de Aguirre y los paraísos soñado

Carlos Lopez Dzur