domingo, 10 de febrero de 2008

no pasa nada

Dicen que el calor transmite energia y por eso es que anda todo tan electrizado
Precisamente el portero nos alejaba de las fuentes de calor para tenernos congelados
y no surjamos nosotros con fanaticas sodomias literarias.

A mi, el calor me hace bien, tengo que confesarlo, la transpiracion que es una de las
maneras que se transmite o el resultado de la transmision de la energia humana
(seguramente recuerdan que los muertos ya estan frios y no transpiran) es de lo mas sensual
que hay y quien se resiste a algo sensual que levante la mano.
En estos dias de calor aprendi un monton de nombres nuevos, figurativamenten hablando por supuesto.

Cuando Frondizi gano las elecciones de presidente yo solo tenia 9 años pero cuando termine el
primer año de la escuela secundaria ya era mi segundo presidente derrocado por los militares.
Ayer me recordaron a ese presidente y me emocione, tal como uno se emociona de recordar el
primer camioncito, el primer beso, etc. Una emocion verdadera que no es facil de contar, cuando
todas las figuras son todo el tiempo cortadas por las guillotinas. Sin duda que ayer fue un dia
raro pues estuve en el casamiento de mi amigo, para los rapidos en numeros , repito en el
casamiento de mi amigo y no en el casamiento del hijo de mi amigo No es raro, tambien yo
lo hice el año pasado y seguramente estara relacionado tambien con el calor, pero el calor
que despierta el amor que es para otro cuento. Lo que pasa que este amigo no lo veia desde la epoca
del sucesor (por elecciones) del, emotivo para mi, depuesto presidente antes mencionado.
Ilia, salvo los cordobeses alguno se acuerda de el??. Esa era Argentina!!! ., centro del mundo, al igual
que hoy. Los presidentes se llamaban Arturo, siendo casi miticas figuras como la mitica figura
del archiconocido Rey Arturo, los presidentes duraban 3-4 años en la presidencia y siempre los
derrocaba el ejercito.

Yo un chico nacido en Avigdor que Buenos Aires solo visite hasta entonces una vez, obviamente durante
la presidencia de Frondizi, solo conocia el Parque de Diversiones, con el que pase una horas con mis dos
hermanas y el cine Luxor en la que vi la pelicula La vuelta al mundo en 80 dias con Cantinflas. Fue una
de las dos veces que fui con mi padre al cine, si claro, para otro cuento

Entonces si a mis dos Reyes Arturo locales, agregaba nombres de figuras que despertaban envidia en
el mundo yo estaba mas que feliz, Houssay, Bonavena, Guevara, Fangio, Borges, Sivori y tantos otros que
conformaban mi mundo y confieso a mi me brindaban todo lo que necesitaba. Los goles los escuchaba
por la radio gracias a Fioravanti y Muñoz y como ellos eran unos magos de las palabras, varias veces
me entere que ni siquiera hubo partido, por lluvia. Eso cuando llegaba el diario al campo, mas o menos
una semana despues. Me pregunto si Borges tambien los escuchaba pues para desarrollar tanta
fantasia y tan rapido habia que entrenarse con ellos.

No pasa nada, eso es lo grave yo me quede con todos esos personajes, todos muertos hoy y si los menciono
Big-deal dirian algunos, algunos nombres ya no son conocidos y si lo son ya no son importantes,
el mas famoso volvio como una camiseta (segun un grafiti que circulo en el internet ultimamente) . Los nombres
verdaderos fueron adoptados por otros y los tienen cerquita del pecho y los usan todo el tiempo como si fueran
un ancho de espada o un as. Cuando una persona supuestamente inteligente me habla tanto de tantas personas
que dijeron tantas cosas yo me mareo, empiezo a dar vuelta como una calesita. lo lamento.

Gracias al calor aprendi que cuando alguno escriba lo que dijo x, y , z, para supuestamente dar mas cuerpo a lo
que supuestamente tiene para decir, mejor borrar o irme directamente a leer la obra de x, y z, seguramente saldre
mas inteligente o pasar a uno supuestamente menos inteligente pero mas humano, pues definitivamente lo que yo
busco son relaciones humanas.

yossi may, capicua day 80208

Sobredosis

En las noches estrelladas
de fulgente luna,
de azul profundo
y aromas ocultos;
en las mañanas bronceadas,
de andar perezoso,
de trinos nacientes;
en las tardes mágicas,
satinadas por los sutiles matices
del dorado astro escondiéndose;
cuando el cielo llora suevemente
y la tierra entreabre sus labios gozosa;
cuando llueve copiosamente
y el viento
nos trae el rugir de las olas ;
cuando las nubes ensombrecen el camino
y esparcen fantasmas enlutados por doquier;
cuando las luces de neón se encienden
y la ciudad se muestra,
cuando el gris morticio de la oficina
me asfixia y me empobrece;
cuando brindo sonrisas
o rezumo tristeza;
cuando pienso,
sueño,
siento,
existo...
vos siempre estás conmigo.
(Escrito bajo los efectos de sobredosis musical)

Patricia ortiz

Canción de cuna y antecedentes: Libro La tortuga Alicia. Lima: 2007

Suenan las quenas
y los sicus,
en leve en despacio
en suaves alegres
en suavecito;
las guitarras
en despacio
en fuertecito.
Los cajones:
Tracatatá tracatatá
Tutatacá tututacá

Celebran el nacimiento
de las torguitas
una Verde
la otra Galápagos,
primitas de las charapitas:

"Tortuguitas mías
chiquiriticas
de ojitos de coral
de brisas y mar
arroró arroró
memememe memememe
pequeñitas
madre tienen
padre también
ay, ay, ay
que lindas están
memememe memememe

Duérmanse tortuguitas
nanitas nanas
en estas sus cunitas de arena,
con sus fragancias
de fragancia a miel.

Duérmanse tranquilitas
no les den trabajo
no les den batalla
en su pícaro sueño,
a papá, a mamá.

Ayayay ayayay
ayayyay ayayay

Tortuguitas lindas,
de ojitos de coral,
de brisas y mar
que madre les abraza
que padre les besa
memememe memememe.

Tienen ya estas bellezas
un ojito cerrado.
Y otro que no lo pueden abrir.

Un ojito dice: miní
Y el otro zapé.

Ayayay ayayay,
memememe memememe".

Canción de cuna y antecedentes: Libro La tortuga Alicia. Lima: 2007.
páginas 36-37

Capítulo 6. Alumbramiento.

Quien eres

Luis Alberto Gonzalez Viera


Desperté amándote más de la cuenta
mis labios aun cansados
murmuraban la delicia de tus besos
amarte ya se vuelve una locura
mis frases no encajan a profesarte lo que siento

¿De que universo llegaste a encontrarme?
¿quien te dijo que el amor se expresa con tanta trasparencia?
aun los poemas que yo adoro
brotan de tus manos y se vuelven melodías
eclipsas las noches
tus pasos se funden en el tiempo
las aves llevan tus vestidos
y el fuego en tu mirada
enciende mis palabras

¿Quién eres?
¿porque murmuras mi nombre mientras duermes?
agotada sostienes mi mano por temor a no tenerme
y te aferro a mí
impidiendo que escapes de este amor que en un minuto despertaste
borrando las angustias de historias como nada

¿Quién enseño a tus caminos tan perfecto conocer?
¿cómo sabes lo que quiero, un minuto antes de decirlo?

Desencadenaste cada uno de mis versos
descifrando mi alma, ausente del amor que me provocas
me conoces
me sabes

Silenciada con hechos me das un amor que apenas ya soporto
me duele amarte tanto
tengo miedo de llorarte
los amores verdaderos siempre traen un sufrir
y aun mis ojos no saben de esas lágrimas
tal vez ellas ya sabían que vendrías
y pacientes aguardaron tu llegada

No me sueltes
el amor que te profeso nunca antes los sentí
puedo gritarlo
decirlo sin temor a los reproches
no soporto un minuto sin tus manos
la claridad que tienen tus palabras
son canciones que mis oídos no escucharon

Hoy no quiero soledad
quiero unirme a tus caminos
incansable amarte como siento
lograste sacarme del desierto
y sacar de las piedras muchas rosas
seguro hoy vestirás aun más hermosa
ingenua y sin retoques
transparente de belleza natural

¿Que me hiciste?
¿me lo puedes explicar?
mujer como tu eres
yo en versos
me la tuve que inventar.

lunes, 4 de febrero de 2008

Cannabis Street

Serie: ESCENAS DE CIUDAD

Ciudad Escenario: Medellín, Colombia



Cannabis Street , o la calle de la perdición, como le decían en el siglo XX,

no es más que un callejón que no alcanza a tener 100 metros de longitud.

Ubicado estratégicamente en una calle adyacente a la calle Barranquilla,

a tan solo cincuenta metros de una de las porterías de la mayor universidad pública de la ciudad y a cuatro cuadras de la más grande del país,

encierra en su corredor de bares todo un mundo de experiencias.

Allí se reúnen a diario estudiantes, profesores y hasta decanos que quieren rendirle culto a la diosa más permisiva de todas. Cannabis.

No es una diosa de ocho brazos como Kalí ni es tan cachondera como Afrodita, pero de que tiene sabor, tiene sabor.

Sus adictos, amigos y conocedores la veneran con porritos, puchos, tabaquitos, cigarros, envueltos, pipas jamaiquinas y hasta orgasmos de humo.

Cuando llega la policía atraída por el humero, juran que es la contaminación.

Ya no los pueden arrestar como antes, gracias a la ley de la dósis personal, pero algunos todavía se cagan del susto cuando ven los uniformados.

Hay que aclarar que los marihuaneros no son drogadictos, ni criminales, ni mucho menos terroristas. Algunos son totalmente inofensivos.

Los hay de todas las clases: estudiantes que participan en cualquier marcha o protesta y se quejan hasta por el encarcelamiento de Paris Hilton; primíparos que llegan allí para saber qué se siente volar sin necesidad de comprar un costoso tiquete de aerolínea o por qué a la parte trasera de la facultad de artes le dicen el ""aeropuerto" ; profesores que dicen que hay que estar con los muchachos pa’ las que sea y que entre un cigarrillo y un porrito no hay mucha diferencia; decanos bacanos que van allí para inspirarse, resolver los problemas de sus facultades y hablarle de Paulo Freire a todo aquel que los quiera escuchar; amas de casa desesperadas que necesitan un incentivo para volver a casa a lidiar tres muchachitos supernecios y un marido polvo de gallo, después de soportar un largo día de estudio y trabajo; el mesero que asegura que una traba al año no hace daño; el profesor acosador que insiste en que la yerbita mágica tendrá el mismo efecto del ron en la pechugona de sus sueños y por supuesto, el estudiante eterno que lleva doce años en la universidad sin graduarse de nada, vive feliz en el hotel mama y todavía protesta por Mayo del 68 como si lo hubiera vivido.

A los que nunca hemos probado la marihuana nos miran como a colegiala virgen en liceo de grillas. No entienden por qué tenemos una cerveza en la mano y no un bareto, como cariñosamente le dicen al porrito por estos lados.

Hay pocos jíbaros. No hacen falta. Muchos comparten la dósis personal porque son unos firmes convencidos que un polvito no se le niega a nadie y bueno, si compartís tu cuerpo, compartís el resto.

Las discusiones son de altísimo nivel. Allí aprendés de física, de medicina, de matemáticas, de derecho y hasta te cuentan las claves ocultas del Código Da Vinci.

No se necesitan traductores. El lenguaje es claro: si el chacho o la chacha tienen la mirada feliz pero en sus labios no hay esbozo alguno de sonrisa, perdieron el parcial! Si además están bailando reggae de la cintura para arriba, sentados a una mesa de cuero con botellas vacías de cerveza: andan treciados y a punto de perder la materia pero corean con entusiasmo ¡stand up for your rights! y suspiran por tener un profesor que se parezca a Bob Marley, aunque sea en las trenzas. Si por el contrario lograron concretar a la rubia divina de la fotocopiadora, tienen cara de "happy happy" y sonríen más que impulsadora de supermercado.

Se visten de cualquier manera y censuran a cualquiera que los mire con cara de "loco, vos te miraste al espejo antes de salir de casa?". Allí convergen los metaleros, los filósofos despistados, los góticos, los punkeros, los harlistas, los espanta-la-virgen y hasta los neo-hippies que cambiaron el famoso "PEACE & LOVE" por "PLEASE; LET’S FUCK!".

Abundan las camisetas con el estampado de la hojita de cannabis, la imagen del Che Guevara o la bandera de Jamaica. Los jeans deben ser viejos, mugrosos o desgastados. Mejor si tienen quinto bolsillo para guardar ahí la "maria juana" o la monedita para el teléfono público desde el que llamaran al tío Woodstockero que los recoja, los acoja y les ayude a deshacerse del olorcito delator que haría desmayar a sus madres.

Todos son hermanos, primos o "cuñadas" por el mismo palo. Nadie les hace tomar la sopa ni los deshereda. Son como una familia de inmigrantes ilegales en donde no hay cama pa’ tanta gente, pero donde sí alcanza la maracachafa para cualquier pariente.

Insisten en que la marihuana es medicinal y se preguntan por qué si existe el té de coca no existe el jugo de cannabis. Igual se trata de reanimar, no?

Antes de las doce se esfuman todos a sus casas o al apartacho de Nacho por si le da por aparecerse a esa hada madrina que llaman sobriedad, que en vez de calabaza tiene dos tetas de silicona y botox hasta en la gozona.

© 2007, Malcolm Peñaranda