En esta atalaya editorial en la que vivo, a menudo me pregunta la gente qué es la poesía para mí. Y la verdad es que me resulta difícil elaborar una respuesta. ¿Qué será? ¿Lo sabe alguien? Pienso que, para la mayoría de los poetas, disconformes con la realidad material, es, principalmente, una válvula de escape, una manera de trascenderse a sí mismos y sobrepasar los límites de la realidad del ser.
Durante muchos años traté de ajustarme a los patrones de la existencia que la mayor parte de las personas que me rodeaban consideraban adecuados. Así ocupé cargos pomposos en numerosas administraciones, seguí los dictados que los oficios funcionarales me imponían como una disciplina laboral de ocho de la mañana a tres de la tarde, comulgué con las ruedas de molino con que la sociedad crucifica a los seres casados y con obligaciones familiares, pero no fui feliz. Ni los hoteles de lujo ni el desenfreno de un presupuesto disparatado para los compromisos protocolarios consiguieron que mi espíritu se sintiera sosegado.
Incluso, en este disparate existencial que representa la vida, me hicieron director de cine, pero sólo lo fui por un día. No aguanté más de doce horas al frente de un establecimiento con ocho salas multicines, en un páramo perdido de la provincia de Burgos, sin más tarea que vigilar a las empleadas que vendían palomitas para que no sisaran en la caja, la cual era la única obligación a la que me hacía acreedor el puesto que me ofrecían, sin período de prueba por el medio, además de una excelente retribución.
En alguna ocasión me he preguntado si reamente no estaba loco, cuando decidí recoger los pocos bártulos que había llevado a ese trabajo, llamar por teléfono a la dirección y decirles, al final de la tarde, que la cuestión no iba conmigo. Pero después de haber analizado, concienzudamente, lo que me ha deparado la vida a lo largo de estos diez años que me separan de aquella decisión, considero que fue lo más acertado que pude hacer nunca.
Vivo en una pequeña ciudad de Galicia, un diminuto pueblo, comparado con las metróplis a las que el destino me ha llevado de visita en estos últimos años. Para bajar a mis despacho editorial solamento debo tomar el ascensor y descender tres pisos, lo cual me permite estar pendiente de mi madre, con noventa años, la cual cada día que pasa precisa de una atención mayor. Me lo monto como quiero, pues paso de horarios y de demás circusntancias empresariales que te encadenanan, con el consiguiente cabreo de los autores a los que publico cuando las circunstancias me lo permiten y no cuando ellos quieren, y me voy de viaje cuando me dá la gana.
Los doscientos ochenta y pico libros que llevo publicados, a autores de todo el mundo, desde que empecé publicando los míos porque ninguna de la editoriales de éxito lo quería hacer, asunto al que se ven avocados la mayoría de los poetas que circulan por Internet, me han servido para tener amigos en todos los rincones del mundo que me invitan, luego, a sus países.
A mis casi cincuenta y dos años, estoy en la plenitud. Sí, ya sé que Walt Whitman se comenzó a sí mismo a los treinta y cuatro y, por lo tanto, esto no representa una cualidad. Pero pienso, que a mi manera, soy bastante feliz. De vez en cuando, una buena amiga, me soluciona las cuestiones de urgencia sexual. Pero ella y yo sabemos que es solamente eso, un asunto que demanda el organismo, con cierta urgencia, y que resolvemos de la mejor manera posible, sin que la cuestión del enamoramiento tenga nada que ver en ello.
El problema es que yo necesito algo más. Algo que se salga de lo corriente. Algo que me ponga a cién sin necesidad de conectar el acelerador y que comparta conmigo todos los rigores de esta no existencia a la que me conduce la falta del vínculo enamoratorio, como en su día en lo laboral me condujo la falta de estímulo, vamos a llamarle, cinematográfico.
El único déficit negativo que poseo en mi pasivo es un bipolar que la ha tomado conmigo en esta ciudad y me acosa con lo que él llama poesía desde hace cuatro o cinco años, amenazándome de muerte y con otras tonterías, cuando debería saber, y asumir, que yo ya estoy muerto para él desde hace mucho tiempo. Si he de pronunciarme, no me queda más remedio que decir que me conmueve su persistencia, pues pensaba que que el tiempo lo cura todo. La verdad es que, una psiquiatra amiga, cuestión que pieso seguir a pies juntillas, me ha aconsejado que no le dé bola nunca, aunque sepa que con este escrito se la esté dando mínimamente. La gente, cuando la has ayudado en algo, y los demás no lo ayudan, piensa que ya tiene el derecho adquirido sobre ti, o que se ha casado contigo. Es algo que no entiendo muy bien, es decir, que malgasten tantas energías en odiarte, cuando ni tan siquiera han logrado resolver su vida, pero, en fin, no queda más remedio
que soportarlo, sobre todo cuando las neuronas amenazantes no dan más de sí.
El resultado es que aquí estoy, para lo que se tercie. Entre mis próximos viajes está uno a las Islas Seychelles, en abnirl, y otro a a México, en el mes de junio, y he de decir, que me encantaría enamorarme en cualquiera de esos sitios que visite. En 2011 está previsto que vaya a Argentina y Uruguay, y digo lo mismo. El ascensor se prevee que funcione todavía un montón de años. Tal vez, algún día, en lugar de recorrer yo sólo esa disntancia, lo pueda hacer acompañado de la media naranja que necesito, simplemente tres pisos, lo cual sería rizar el rizo de la felicidad.
Enero 2010©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España
"El material editado en "Muestrario de Palabras" goza de todos los Derechos Reservados. La administración confía en la autoría del material que aquí se expone, no responsabilizándose de la veracidad de los mismos." En éste blog, encontrarás, todo lo que no pudo ser clasificado, pero que merece ser publicado."
martes, 26 de enero de 2010
Duende curiosos y traviesos...

Hay duendes curiosos y traviesos algunos se montan en los pájaros y planean al ras de la tierra solo para sacarnos una sonrisa, esos son los traviesos ... en cambio los curiosos se convierten en mariposas y vuelan cerca de las personas para escuchar sus ruegos...
Nadie sabe porque hay rincones de la tierra que parecen olvidados o tal vez sean la muestra del infierno tan temido y advertido ...
El tiempo pasa y los hombres parecen no comprender que sin verdadero amor nunca van a llegar al cielo... cuando reine la paz, sin armas, sin fronteras, con amor, con dignidad; con menos ricos y menos pobres... el mundo dejará de tener rincones olvidados.
Hoy ... unamos nuestras mentes con las de los duendes curiosos y traviesos hasta sentir un calor intenso ... el calor del amor y así cómplices los duendes y los hombres sonreiremos contentos viendo los frutos de una paz y armonía digna de recordar y practicar...
Marga®
...con el amor de siempre.
"No me duelen los actos de la gente mala; me duele la indiferencia de la gente buena"
Martin Luther King
miércoles, 20 de enero de 2010
HOY... *Aprender...a aprender...

Nunca termino de aprender que todas la mañanas son luminosas y que lo importante es no perder nunca el optimismo... simplemente con pensar en que todo saldrá bien y sin adelantar ninguna situación.
Nunca termino de aprender a tener control sobre mi mente.
Nunca termino de aprender que vivir en un cambio permanente.
Nunca termino de aprender que no puedo dejar de ser yo misma por complacer a los demás.
Nunca termino de aprender a disfrutar de la compañía de mis amigos sin imponerles mis costumbres, ellos tienen sus propios hábitos.
Nunca termino de aprender a ser paciente...
Nunca termino de aprender que toda la belleza de la naturaleza es infinita y que debo cuidarla con todo amor.
Nunca termino de aprender que definitivamente tengo que aprender a aprender...
Marga® con amor.
Marga®"
jueves, 14 de enero de 2010
Verano...*

Verano, cálida palabra, el sol es el rey y se adueña de los lugares que en invierno están solitarios ...
En verano despierto más temprano, los pájaros se atreven a picar el vidrio de la ventana posándose en los barrotes de las rejas cantando y piando con insistencia. ..
Este verano la lluvia está impaciente, cae a cualquier hora, el verde se hace más intenso,
el césped es un colchón que invita a dormir sobre él, las flores se abren a la luz del sol,
la temperatura va en ascenso, a veces agobia y sin duda esta estación es mi preferida.
Vivo en una barrio de terrenos amplios y las máquinas de cortar césped por momentos aturden y ese olor a pasto recién cortado... es mi aroma preferido.
Hoy...
he pensado en otros veranos y viajé en el tiempo detenida
en los escenarios de esos momentos inolvidables.
Tengo una imagen en mi mente, de aquel verano...
el viento, el mar, las olas, tu sonrisa...,
tus ojos, tus manos...
el calor de la tarde, las gaviotas, ... la gente...
Esa voz cantándole al sol... que nunca olvidaré.
Y las gaviotas tejiendo una red entre las olas y las nubes...
para atrapar flores y llevarlas a nuestro jardín.
Teníamos un verano lleno de sueños para escribir poemas
que recitábamos juntos a la luz de la luna...
¿Me ha despertado un trueno?
La lluvia sigue impaciente.. . es verano ¿ cierto...?
Y no puedo olvidar el castillo en la arena.
Ese que nunca hicimos.
Marga® con amor.
www.margaseoane. blogspot. com
viernes, 8 de enero de 2010
HOY...

Cada uno de nosotros merece ser amado.
Merecemos vivir bien, estar sanos, amar ..., prosperar... ... crecer...
Sabemos que cuando damos de nuestro amor también recibimos amor de otros corazones.
Abramos nuestro corazón para poder recibir a todos los que se encuentran en nuestra vida con amor, interés y apoyo.
Llevemos amor a la gente de la calle que no tiene hogar ni sitio donde ir, aplaquemos el miedo ... si en nuestros ojos ven amor ... recibiremos agradecimiento.
Compartamos nuestro amor con aquellos que están enojados, asustados, resentidos y doloridos.
Enviemos amor a las personas que están por abandonar esta existencia, enviemos recuerdos de amor a las que ya se han ido...
Besos Marga® con amor.
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