viernes, 29 de febrero de 2008

arcoiris


En la oscuridad de mis pensamientos, en esa parte escondida que sin querer saco a la luz a cada instante siento la necesidad de existir, como flotando en el mar donde las corrientes van por debajo, distintas, peligrosas, frías y calmas, ahí estoy yo...


En los instantes mas perdidos en mi mente corro a esconderme en ese lugar, donde encuentro gritos de auxilio que quiero desechar, busco calma, sosiego sin encontrarlo...

Tengo en mis manos húmedas por el temor, mil pastillas de mil colores las que me llevaran a un momento de pronta paz, no sé qué mas habrá allá, pero quiero saltar, arriezgarme, existir en la mente de lo desconocido, en la rabia de lo prohibido, en la pereza de la quietud, quiero saltar, mas, mis manos tiemblan, los colores caen, caigo en mis rodillas suplicando por valor, no lo encuentro, pero ya llegará ese momento, en que los colores del arco iris recorrerán mi garganta trayéndome paz, solo eso, lo que busco...paz.


Rosa Espinosa


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domingo, 24 de febrero de 2008

ASÍ LO QUISERON

Ya no te miraré, me esconderé dentro de la caja de fósforo para ser
el elemento que se necesite a la hora de encender el fuego y
terminar con todo.

Escritos, imprudencias, cizañas y chismes, un poco de vileza, de
despóticos egoísmo, ese perfume que se desprende de la envidia
también quemarlo, poner la cabeza de la cerilla caliente sobre mis
ojos y sellarlos para no querer ver más nada de nada.

Vamos a empezar a mirar un universo interior, lleno de faltas y
carencia, sobre acusado de latidos irreverentes, pálpito por su
suerte que nunca llega.

No vas a saber de mí, escribo escoltada de mis muros, en cada mano
una letra que se ajusta a cada ladrillo y giro de pared en pared y
dejo mención de las cosas que me agitan, aquí en la catacumba donde
me entierro, aquí sola soportada sobre la más tiste soledad es que me
escribo una carta de amor: rompiste las ilusiones que me quedaban
como quien patea un paquete vacío de cigarros me quedé con la
nicotina entre los dientes y el desasosiego de no poder calmar con
nada toda esta angustia que no me habilita para ser mejor, Ser mejor…
justo en el momento que empiezan a ponerse pesadas las manos, y la
cabeza no tiene dirección, respito corto, no veo, no pienso, no
siento, pareciera que viene mi fin, la garganta arroja de un
escupitajo al bicho de la mala porquería, y doy vueltas al espejo
que se ha quebrado en siete partes iguales, ahora la mala suerte no
tiene pie, tiene culo de cartón con el que escribiré la pancarta de
los desolados "déjenme sola", déjenme elegir el réquiem que me ante
priva, se me vayan de aquí, todos, se vayan las termitas que
quisieron enquistarse de mi y chupármelo todo, lo lograron no tengo
sangre, he perdido el equilibrio, el poco hilván para las ideas, los
números se me retraen, se me esconden no sé que día es ni que numero,
ni que año, nada se, me concentro en lo que tengo, una dificultad
para respirarme, un paracaídas sin cielo, un salto de renuncia, un
amor profundo a los abismos, perderme, perderme en este corazón que
ha perdido el crédito y los permisos. Inyectar en la boca de estómago
la infiltración para la bilis, escupirme de vos y del otro, regreso a
mi estado natural, yo conmigo, en 20 años no entró nadie en mi casa
por qué debía ser ahora, ahora que me aislare más sola para ordenar
el mausoleo de mi depresión, ahora me vestiré de negro y encenderé
por toda la casa velas blancas que me ayuden en este ensayo de
ceremonia, ahora me servirán los aprendizajes de coro , llamaré a los
Ángeles con mi voz de soprano, llamaré a los arcángeles, llamaré a
los serafnes, cruzaré las dos espadas de flama azules y no me dejaré
pasar de allí.

El centinela de mi amor sabrá poner el orden, la guardia.

Si quiero pasarme sean ellos mis custodios que me prendan fuego y me
devuelvan a la jaula de los leones y no quiero pedir por milagros de
salvación, si yo intentara salirme de mi misma, sea azotaba setenta
veces siete hasta acabar con todos los demonios de redición. Mi
cadáver mutilado con mis dos niñas de la agonía mamándome los pechos
secos de sangre, nunca comprendí porque me condenaron, mientras miro
mis manos por última vez, el temblor de ellas, y me dispongo con la
boca abierta que jamás dejara de decir, le dictaba a sus manos
epilépticas las últimas palabras donde obra el papel: murió hacia el
anochecer olvidada de todos.

Fanny Jaretón



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martes, 19 de febrero de 2008

anécdota de una mascota

anécdota de una mascota
--¿Por qué no la traés a vivir con nosotros?. Le puede hacer compañia a Nerón.
Esa fue mi pregunta y respuesta automática cuando mi marido tuvo que decidir entre ceder al aumento de quien cuidaba a su perrita de 6 años (raza "de la calle") desde hacía dos años, o bien, regalarla a alguien.
Nos habíamos casado hacía poco menos de un año; mi cachorro de 4 años, Nerón, vivía con mis padres (que estaban a dos cuadras de mi casa).Era mi "hijo postizo" a pesar de que eran mis padres quienes lo habían comprado de cachorro.
Todos los días (después del trabajo) le traía un juguete de bebé (llámese pandereta, sonajero o pelotita), y él poseía una caja de juguetes de verdad. Tenía todas las mañas de un hijo único; era hermoso y muy inteligente.
Los primeros meses de casada lo traía a mi casa una vez a la semana para que no sintiera tanto mi ausencia.
Por eso me pareció una idea estupenda traer a la perra de mi marido (a la cual él había recogido de la calle cuando tenía poco menos de 6 meses) a vivir con nosotros.
De esa forma podría pasear a los dos perros juntos y "matar dos pájaros de un tiro".

A los dos meses o poco más, recibí la fatídica llamada: Nerón había tenido un ataque cardíorespiratorio; corrí las dos cuadras que me separaban de la casa de mis padres con todas las fuerzas que pude. Cuando llegué era tarde: sus ojos no tenían el brillo de siempre; su carita ya no me sonreía con esa roja lengua que me recibía al llegar.
Intenté hacerle respiración de boca a boca y resucitación para reanimarlo.
Caí en una especie de ataque de nervios; lo llamaba a gritos, le pedía mientras lo sostenía en mis brazos que no me dejara, que no me abandonara.. .
Estuvo en mis brazos casi una hora: yo, sentada en el suelo de la cocina con él en mis brazos. Hasta que llegó mi marido (a quien habian llamado)para venir a buscarme.
Le pedí llevarlo a la veterinaria para que lo cremasen (reconozco que hoy con la mente mas fría lo hubiese enterrado en un cementerio de animales de los pocos que hay en Buenos Aires), no quería dejarlo hasta el último momento solo.
Lo envolví en una sábana (que aún hoy conservo) y lo llevé en mis brazos . Cuando lo entregué al veterinario solo dije: adios, neroncito...
Me sentía en una nube; sentía que lo abandonaba : lo último que ví fue su cuerpecito metido dentro de una bolsa de residuos; su cuerpo ya era una masa inerte sin esencia, sin lo que era Nerón.

Al retornar a mi casa la vi.... Cuqui, con sus enormes ojos negros me miraba como si supiese lo que sucedía en mi interior.
Mi marido, por su parte, sentía culpa, culpa por haber traído a cuqui, quien me recordaba la vida que ya no poseía Nerón.
No voy a negar que me dolía ver a esa perrita...pero a la vez, era la única que podia atenuar mi dolor.
Cada vez que la miraba sentía que Nerón estaba allí y las lágrimas asomaban a mis ojos, pero necesitaba acariciarla, necesitaba dar ese cúmulo de amor (que había pertenecido a Nerón) a otro animal.

Y así nació nuestra relación. Hoy, ya pasaron 5 años y Cuqui es mi hija. Sé que no será eterna, pero me ha ayudado a superar (o al menos menguar) el dolor anterior.
Duerme conmigo; la malcrío con la comida y los mimos y si no me ve por mas de 5 horas, no come ni duerme hasta que no llego.
Sé que cuando tenga hijos ella será la mascota de mis hijos.
El amor al animal no es el sustituto del amor al hijo. La capacidad de amar del ser humano es muy grande y hay para todos...

Por eso recuerdo aquel día en que insté a mi esposo a traer a Cuqui... Y si volviese el tiempo atras, volvería a hacerlo.
No sé como hubiese soportado el dolor de perder a mi Neron sin Cuqui a mi lado.
PD: aunque he perjurado que el dia que Cuqui deba marchar no deseo tener mas perros (se sufre demasiado su partida, son demasiado puros para olvidarlos con facilidad... ).
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-***Esa es la historia de mis mascotas... y sé que parecerá cursi pero les adjunto un poema que escribí hace 5 años cuando murió Nerón.


"Carta al alma de un amigo"




Deja que digan los necios

que el perro no tiene alma;

¡ Qué puede saber el humano

que destruye lo que ama !


Deja que piensen que fuiste

un instrumento de diversión,

un juguete para un niño,

un arlequín al dolor.


Que crean que loca, exagero

porque lloro tu partida,

porque aún guardo tus recuerdos

enlazados a mi vida.


Que te entílden cualidades

como la bella "amistad",

y que a la vez te nieguen,

una "mísera humanidad".


¿por qué un asesino tiene

derecho a un "más allá"

y tu derecho prohiben

aunque no tengas maldad ?



¿Por qué no pensar siquiera

que tuviste un "corazón"?

un "alma" que contuviera

todo aquel inmenso amor.



Deja que piensen lo que deseen.

Deja que subestimen mi pesar,

porque sé que en un día no muy lejano,

te encontraré en el más allá.


Y aquel día no importará lo que digan,

seré feliz a tu lado: lo sé.

seas mascota, amigo o enigma

sé que por y, al fin te tendré.



Liliana Varela

domingo, 17 de febrero de 2008

DESILVANANDO

Es un vendaval...! todo el vendaval que, un cúmulos ninbus de verano
hace rugir en las copas de los árboles...desparrama ndo mechones de
ramas desprendidas sobre el tapiz del lecho donde podría, tal vez,
habitarte oportunamente! Ser la cortina apasionada de las piedras
cayendo sobre el segmento final de todos los truenos y los rayos
aullados desde el fondo pasional de tu garganta, ya, incontenible, y
no sucumbir en la marea de brazos y abrazos de piernas, recorrida por
labios y mordiscos, deglutiendo toda tu pasión, sobre las cumbres de
tus pechos, y recorrerlos, dedo a dedo hasta el cansancio y un poco más!
¡Ah..! Inventarte.. .! ¡Ser tu Da Vinci...! ¡Es poco! Tal vez,
convertirme en un agujero negro y tragarte, tragarme, todo tu frenesí
como si fueras la última nebulosa de la noche universal, aunque
primera de todos los días que habremos de inventarnos, en cada
nacimiento de galaxias, de pasión, y derramada lava en ríos de ríos
celestiales, sobre toda tu piel iridiscente; de nuevos mundos, de
nuestro mundo nuevo a partir de tu beso y de mis ansias!
Que frágil, sí.., que frágil el tiempo, que no resiste la perpetuidad
de mi ahogo en tus cabellos, resoplando en el lóbulo de tu oreja, los
estertores que serán comienzos! Y vos.., luciendo la sonrisa
desgajada de tu labios eternos, llenos de luz, por donde comienzan a
transitar, los grises de nuestro tornado nuevo!



Horacio Mario Aguilar

viernes, 15 de febrero de 2008

Viaje de regreso

Mis pupilas regresan llenas de asombro, inundada la vida de nuevos jirones. Tomé el boleto ofrecido, a pesar de mis miedos confesados, de las huellas / cicatrices que rojizas, anunciaban las recientes heridas. Pero emprendí el viaje, a sabiendas del riesgo, de la debilidad de la nave, de las brújulas perdidas, de la bitácora tirada en el juego de ser libre. Fui. De pronto fue febrero y para mi tristeza, se detuvo abril.



Se detuvo abril

mis palabras confusas

se pierden en un decir sin tregua

que el amor se escapa

la vida no llega

abril se arrellana en un horizonte

que parpadea sin asiento posible

no llego a vivir

muero en el camino

vacía de todo

sucumbiendo en la nada

en aviones sin hélices

y en barcos sin proas

nada es tan simple

ni tan complicado

sólo que/

llegó febrero

y detuvo mi abril



Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al acabarse un trozo de eternidad.
Febrero 13 de 2008