lunes, 25 de agosto de 2008

Luz en la oscuridad


Hemos compartido todos los soles de la existencia. Alguna vez fuimos el aire de un mar sereno, donde el mensaje permanece dentro de una botella que lanzamos al mar. Quizá alguien recoga el testigo de un amor tan sincero como tus ojos claros llenos de vida.
Es este silencio que despierta las mañanas, el cielo azul nos guía en los pasos que damos y tal vez en los sueños, veamos reflejado la alegría de las aves que vuelan libres, de las estrellas que alumbran la oscuridad.
Somos lo más parecido a un punto dentro de un punto más grande. Nuestros ojos van más rápido que nuestros pies, soñamos con aquello que nos cuesta alcanzar y no llegamos. Es este instante el que te hace suspirar por algo. Cierro mis ojos y veo luz al final de un túnel y cuando llegué abriré mis brazos para abrazar el reflejo del mar.

Erika Martínez Rodríguez

Parte de la niebla...



HOY... Usaré mi inteligencia para se parte de la niebla.
La niebla no sufre, se deja atravesar y no responde.
Cada uno es dueño de sus palabras, de sus acciones,.
de su nivel de ignorancia o de sabiduría.
Nada puede traspasar un silencio ...
como jamás se olvida como te hacen sentir,
Y... el mundo no se acaba cuando uno toma malas decisiones.
Que el mundo sigue cuando el corazón se rompe.
Que todo, al final de cuentas, va a estar bien.

MARGA® www.margaseoane. blogspot. com

domingo, 17 de agosto de 2008

SOMOS TIEMPO -extracto para En Sentido Figurado

Soy el color de los vientos del invierno y también de la primavera. Cobro
cuerpo en triviales dioses descarados que rellenan las almas de vacío,
que navegan la deriva con una candidez absolutamente milagrosa, mientras
pervivo el alegre desgarro de todos los nacimientos del universo.
Sé como encontrarme lejos de todo, y a la vez sufrir sobre la nada
expresada por oscuridades ajenas, que también son tiempo y son mi tiempo, o son
parte de mi tiempo. De vez en cuando, entre tanta necesidad de cercanía, ya
frustrada por ese colmo de martirio que me empaña las verdades que
sospecho son profundas, me apropio de ellas para continuar. Y allí perduro, o eso
creo, entre la nueva penumbra y más despacio, con la esperanza de ver el
color que posee el camino a través de otra frontera.
Así es como autodestierro a la vida cuando me aburre y me vuelvo capricho
al verme afuera del lazo agua-cielo. Porque intuyo que es el mismo centro
para una diferencia impenetrable y porque soy tiempo, es que siempre busco
irme, es que me voy. Más no me alejo.


Mabel Bellante

viernes, 15 de agosto de 2008

Herrusca

El bajel anuncia el puerto. Una mujer navegaba solitaria, por mares ignotos.
Umbrosas las manos asían los reflejos que de ellas quedaban en el rastro esparcido de alguna ola encrespada entre los remos de un navío distinto, embarcado hacia otro mar.
La mirada perdida buscaba en el ayer el horizonte dibujado al norte, sin saber si era el norte o era el sur. Sólo sabía que la noche cubría el zafir de los cielos, que escuchaba el sonoro y sosegado rumor de las olas que cantaban melancólicas canciones, que la vida en un puño cerrado se le había vuelto palma abierta para dejar escapar su alma atormentada y triste, abandonada a los más obscuros presagios.

El bajel anuncia el puerto. Con címbalos antiguos el amor viejo se levanta y con la herrusca empuñada, la pesadumbre cobra el hálito de vida que aún quedaba entre las penumbras de su alma.
Pasan los siglos, el tiempo es un eco infinito. Arenas solitarias cubren hoy a la mujer que dejó entre piedras y relámpagos de sueños, a su corazón enterrado en la secreta soledad de alguna playa, sin destino.


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: cuando las armas se oxidan y roen y matan lentamente.
Diciembre 17 de 2006

domingo, 10 de agosto de 2008

MENSAJEROS DEL OLVIDO


http://jesusalejandrogodoy.blogspot.com



Autor: ©

Jesús Alejandro Godoy

Creo que una tarde, me dispuse voluntariamente a cruzarme en el camino del viento, para esperarlo entre los árboles y decirle que se acordara de traerme aquellas veloces nuevas oportunidades que mis ojos esperaban.
Si mal no recuerdo, una noche me dispuse casi cansinamente, a robarle un poco de tristeza a la luna para redactar algunas frases; y mientras eso sucedía, le dije que no se olvidara de crearme nuevas voces de aliento, para aquellos que caían presos de sus amores.
Una madrugada sin más, me apeé de mi cuerpo dormido y con los ojos entrecerrados y el rostro mullido de misterio, volé cerca de algunos ángeles que se cruzaban entre nubes de marfil y cielos de octubre; y, mientras eso pasaba, les pedí que no tejieran leyendas en sus mentes sobre esos seres perfectos que paseaban debajo de sus alas, que, de tan deseosos de la vida, se habían vuelto brutales bestias que soñaban la nada, y sus sonrisas, solo reflejaban gestos soberbios de los mensajeros del olvido.
Quizá una tarde, me quedé sentado en este banco de plaza, descascarando los días y peinando los errores para que no fueran tan visibles, y mientras eso sucedía, me quedé dormido sobre mis contrariedades; y sin saberlo, un día por venir se cruzó con mi sombra, y me fui con él, mientras me pedía que no me olvidara de reclamar mis momentos presentes que envejecían entre el deseo y el primer paso.
Creo que una tarde... desperté entre una fina llovizna que se colaba entre las copas de los cipreses y andaba latente esperando el movimiento de los pinos; y, mientras eso pasaba, pude ver como se despedían los segundos de mi existencia, y puse en aviso a mi alma, de que un fino hilo de plata tan frágil como una caricia, era lo único que nos unía a los pensamientos del ahora y la eternidad.
Tal vez fue una tarde, en que creo dejé de ser mañana y me volví hoy, dejé de ser sueño y me volví hecho; dejé, de ser palabra y me transformé en camino, dejé de ser planes y me volví vida.
Si mal no recuerdo, creo que una tarde, empecé a vivir.

Contacto:
jesus_alejandro_ godoy4@yahoo.com.ar